La Felicidad, un «lugar» a llegar

Hola!!!
Hace un tiempo que vengo pensando en la necesidad natural de ser feliz
Si bien, creo que, todos apetecemos serlo, no todos llegamos a ese «lugar».
Pero, tenemos la comprobación empírica, que se puede y que en algún momento hemos podido vivenciar.
Si analizamos por un momento, cuales fueron las variables o los elementos que hicieron posible esas cortas vivencias, seguramente descubriremos algunos.
Dejo algunas, a modo de ejemplo. Haber estado con alguien muy cercano afectivamente, haber estado en un lugar soñado, haber logrado un objetivo largamente elaborado, ect.

Te invito a pensar un poquito en este tema.
Veo muchas personas tristes, angustiadas, solas, deprimidas.
Algo está pasando, en nuestro interior y en nuestro entorno que nuestro yo interior no disfruta en paz. Estamos rotos por dentro, andamos por la vida sin armonía interior entre nuestro corazón y nuestra mente.
Vivimos una vida de apariencias externas que afectan nuestra alma.???? Necesitamos recuperar una característica muy humana si queremos cambiar el mundo, Porque, nadie da lo que no tiene.

Lic José Miguel Toro

«Si queremos, podemos»

Hola!!
Se dice, muchas veces, que «si queremos, podemos.» Les propongo pensar en una distinción, para poder unir lo que expresa este adagio.

Creo que, en parte, es verdad.
Es verdad, si nos referimos al esfuerzo, al compromiso, a la perseverancia, a las capacidades, al entorno que sabemos con cierto nivel de certeza, que poseemos.

Pero, debemos ser conscientes que no somos seres sin límites, sin debilidades, además, debemos tener en cuenta que, nuestra estructura psicológica interna, no siempre es madura, no siempre carece de cierto nivel de voluntarismo, no siempre está excenta de grados altos de fantasía, todos ingredientes que nos hacen creer que absolutamente «todo» nos es posible con solo desearlo.

Además, somos seres individuales, que habitamos un determinado lugar y tiempo cultural, que si bien no nos determina, sí nos condiciona.
Ese tiempo y lugar, está expresado en una familia concreta, en un barrio concreto, en una provincia y país, concreto. Además, estamos en un tiempo histórico concreto, cuyos acontecimientos nos afectan.

Ahora, si tenemos en cuenta todo esto, podemos tomar el adagio, propuesto arriba, y llegamos a decir con verdad, » querer es poder», según quienes somos y según donde estamos culturalmente insertos.

Hemos tratado de distinguir, para poder unir todos los términos del adagio.

Lic José Miguel Toro

La Observación

Hola!!
La observación, una técnica fundamental en la aproximación al grupo de alumnos, de padres o docentes, cuyo objetivo es decodificar los elementos que conforman el lenguaje no verbal del mismo.
Una técnica que debe ubicarse al inicio de un encuentro con intención de trabajar en grupo. Pero debemos tener presente que el conocimiento de algo o de alguien es gradual, por lo que se considera un proceso. Este proceso, lleva necesariamente un tiempo, y la duración de ese tiempo, depende del cognoscente, es decir, de aquel que observa.

Seguramente, hemos tenido amplia experiencia en la cual nos hemos encontrado, en la vida, con diversas personas, las que nos han mostrado un perfil, en un primer momento, perfil que hemos tomado como «verdadero», y que luego hemos sido defraudados. También, todo lo contrario, personas que hemos ido conociendo y que luego confirmaron su primera impresión con gestos concretos. Pero, seguramente, no hemos tenido en cuenta que algunos gestos, que hacen al lenguaje no verbal, han estado presentes siempre, solo que no hemos alcanzado a decodificar de manera correcta y por ello nos hemos confundido, tomando lo falso o aparente, como verdadero. Ahora bien, si nos detenemos y valoramos esta técnica de la observación, seguramente podremos ir madurando nuestra «sensibilidad perceptiva» a los detalles. La misma nos permitirá descubrir y entender los códigos que establecen los vínculos entre los distintos integrantes del mismo y por los cuales ya se vinculan.

La comprensión de los códigos nos permitirá iniciar, como una segunda parte, un proceso de diálogo significativo, que necesariamente, integrará a todos los participantes. Y con ello toda tarea que se desarrolle será interesante y por lo mismo, valiosa. De lo contrario el aburrimiento y el desorden reinará en el encuentro.

Lic. José Miguel Toro
República Argentina

Ver más allá de las apariencias y captar valores.

La Inteligencia Espiritual, te permite ver más allá.

Hola!!
Un gran filósofo llamado Aristóteles, hace mucho tiempo, dió a conocer un » mundo» totalmente ignorado para las personas de su tiempo, lo llamó Metafísica. 
Metafísica, decía él, llamo a todo ese , «mundo» que está más allá de la física, más allá de la naturaleza.
Ese mundo es captado solo por las personas porque tienen un instrumento cognoscitivo que les permite acceder a ese » lugar», ese instrumento es un tipo de inteligencia que abstrae, es decir, se posa sobre algo concreto, lo capta y luego se queda solo con » su alma», es decir , con su esencia. La esencia es aquello que hace que una cosa sea eso y no otra cosa.
Esta capacidad en la persona humana es única.
Cuando hablamos de Inteligencia Espiritual, esta capacidad cognoscitiva que poseemos nos permite «ver» más allá de las apariencias y captar valores. 
De esta forma podemos ajustar conductas, evaluar conductas, valorar conductas. Es decir, podemos decir, que en la inteligencia espiritual habita la ética, o la persona que posee una inteligencia espiritual desarrollada posee un gran respeto por los valores.
De allí que es capaz de trascender y trascenderse, porque su vida no está atada a objetos concretos, sino que está orientada por valores.
De allí se deriva que sea una persona muy espiritual.

Lic. José Miguel Toro

República Argentina

Una flor efímera, la flor del cactus.

Flor de cactus

La vida del hombre es corta, es una oportunidad que tenemos de florecer donde cultural y socialmente hemos sido plantados.
En esa vida ,corta, estamos llamados a florecer, casi diríamos, obligados a florecer. 
Pero ese florecer, al igual que la flor del cactus, lleva tiempo. Un tiempo en el cual conviven las alegrías y las tristezas, pero ello no justifica el no florecimiento, porque ello implica, que la oportunidad que se nos dió, debe ser cargada de sentido, de lo contrario, los diversos niveles de ética que le podamos incorporar a nuestro comportamiento, no tendría sentido. 
Estamos llamados, más bien, obligados a dar sentido a nuestros actos, para que los mismos puedan ser valorados como edificantes para los demás y al igual que la flor del cactus, permitir a los demás disfrutar de la belleza de nuestros frutos conductuales. 
Seamos significativos para los demás. 


Lic. José Miguel Toro
República Argentina